Introducción

Este blog tiene por objeto recopilar toda la información que pueda ser de utilidad para preparar las oposiciones a la Carrera Judicial y a la Carrera Fiscal. Desde 2001, el acceso a ambas es común, es decir, es necesario superar el mismo proceso selectivo para, posteriormente, entregar un documento en el que se opta por una Carrera u otra.

La información está organizada en secciones para que puedas seleccionar más fácilmente el tema en el que estás interesado.

Gracias por visitar el blog y espero que te sirva de ayuda.

Desde el 7 de febrero de 2014, el blog está cerrado, sin perjuicio de posibles actualizaciones del temario. No me comprometo a contestar emails ni comentarios. Éste ha sido uno de los proyectos más bonitos de mi vida y os agradezco haberme acompañado en el camino.
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jueves, 5 de diciembre de 2013

Compatibilizar la oposición con... el último año de carrera universitaria

¡Chicos! Hoy comenzamos una nueva sección relativa a compatibilizar la oposición con la carrera, el trabajo, un máster... o con lo que cada uno quiera. Yo no tengo experiencia en estas materias, así que le he pedido ayuda a una compañera para que os comente la suya. Adoro a mi compi, así que espero que le comentéis cosas bonitas :) Os dejo con ella.

Comenzar la oposición de judicatura es una decisión que cambiará tu vida 180º. Las tardes de familia, amigos y novios/as pasarán a un segundo plano, serán unos años de tu vida en los que congelarás las relaciones sociales y pasarás a ser un ser extraño, pasarás a ser “un opositor”.

Y es que la oposición te absorbe mucho tiempo. Son 320 temas que tienes que saber recitar a la velocidad del rayo y eso sólo se consigue con muchas horas de estudio. Aquí no hay trucos,  aprobar implica estudiar, estudiar MUCHO. Por ello, lo normal es que los opositores dediquemos el 100% de nuestro tiempo a los Carperis y compatibilizar la oposición con otra cosa es muy difícil. Sin embargo, es factible aunque, y aviso a navegantes, requiere dar lo máximo de ti para conseguir tu objetivo.

Yo decidí compatibilizar la oposición con mi último año de carrera. Hice una doble licenciatura de 5 años, pero el plan de estudios de mi universidad permitía en cuarto hacer separación de expediente y licenciarte en Derecho; por lo que me quedaba un año de una segunda carrera que, aunque aumentaría mi currículum, lo cierto es que no me servía para mucho, por lo que decidí aprovechar ese año para comenzar mi andadura “opositoril”.

Debo decir que, aunque tenía un híbrido entre el plan Bolonia y Licenciatura, lo cierto es que la mayoría de los profesores fueron muy comprensivos con mi decisión y me dieron un trato muy flexible que me permitía entregar los trabajos, hacer exposiciones sin ir a clase e ir al examen final en unas condiciones muy similares a mis compañeros. Digo la mayoría porque hubo una profesora que me dijo: “Si tú quieres jugar a ser opositora y creer que estudias tú misma, pero esto es una universidad presencial y yo no admito jueguecitos. Dado que no eres Bolonia tengo que permitirte no venir a clase, pero tu examen será más difícil que el de tus compañeros y ya te digo yo que al final sólo lograrás perder un año en el que sacarás unas pésimas notas en la carrera y no verás bien el temario de esa oposición que dices que quieres sacar con tantas ganas”.

¡Que equivocada estaba esa profesora! Cuando alguien decide empezar a opositar lo da todo por un sueño y, si además decide hacerlo mientras termina la carrera, se saca un máster o está trabajando, no es porque no tenga nada mejor que hacer, es porque tiene muy claro que va a luchar como una fiera hasta lograr el objetivo. Y eso fue lo que hice yo, aprobando la carrera y posteriormente entrando en la 65ª Promoción de la Escuela Judicial.

La autora de este blog me propuso que hiciera esta entrada para contaros mi experiencia personal, pero yo creo que en lugar de daros la lata con un año de mi vida muy intenso para mi cerebro pero poco interesante a niveles sociales, lo mejor será daros algún truquito para unir la oposición con un último año de carrera o un máster.

El primer paso es conocer el programa de estudios de la carrera. Tenéis que comprobar si es obligatoria o no la asistencia a clase, los puntos que perderíais si no vais, que horario tenéis… También, en este punto, debéis hablar con los profesores para que conozcan vuestra situación e intenten ayudaros en cuanto puedan. 

Si la respuesta es que tienes que ir al 100% de las clases y tienes 1 millón de trabajos semanales… ¡¡Replanteaos de nuevo si realmente queréis meteros en esta locura!! Pero si aun así queréis hacerlo, yo aquí recomiendo empezar algo “light”, pensad que ese año será de toma de contacto. Aprovechad para ir haciendo vuestros propios temas que serán vuestra guía durante la oposición (aprovechad también la oportunidad que os brinda la autora de este blog, coged sus temas y ¡hacedlos vuestros! Eso os permitirá avanzar MUCHO más rápido en la oposición), oíd como cantan otros opositores y buscad un buen preparador que se adapte a vuestras necesidades. En definitiva, empezaréis a descubrir lo que es opositar, y quizás no durante todo el año, sino sólo en los últimos meses que os quedan antes de entrar por completo en la oposición.

Por el contrario, si me decís que la asistencia a clase es flexible y no tenéis muchos trabajos como me pasó a mí, os recomiendo que intentéis exprimiros cual pomelos y volcaros al máximo en la oposición. Creedme, ¡no sabéis lo que puede dar de sí vuestro cerebro hasta que empezáis a exprimirlo!

En este punto tenéis que tomar una decisión. Y ojo, tenéis que tomarla estando muy seguros, porque supone renunciar a TODO, o a casi todo, por el estudio.

Una vez hayáis decidido lo que queréis hacer, preparad un planning de estudio. Este planning es vuestra hoja de ruta y es vital para cualquier opositor. La buena organización es la clave del éxito. Unir los estudios con la oposición os hará unos maestros de la organización, maestros en estirar el tiempo. Descubriréis como en media hora libre se puede ver una serie, hablar con tu madre, saquear la nevera y ¡hasta enfadarte con el vecino ruidoso!

Son unos trucos muy útiles, ¿verdad? ¿Alguno de vosotros compatibiliza la oposición con alguna otra cosa? ¿Tenéis algún otro consejo que aportar? ¡Feliz jueves!